“Con la maternidad, lo más trascendental fue olvidarme de mí misma”

Hello family! Volvimos, estamos de regreso y empezamos el año de cole con alegría, novedades y más entrevistas.

Hoy hablamos con Lucía, la mamá que está detrás de la cuenta @planeandoserpadres y os animamos a seguirla por dos motivos: uno porque puedes sacarte más de una duda respecto de alguna cosilla que estés pensando comprar, y dos porque su testimonio es sincero y auténtico, y nos encanta, porque si algo se aleja de la maternidad es la perfección 😉

Pues aquí os dejamos en su compañía…. 

Cuéntanos ¿qué es para ti la maternidad? ¿Cambió tu percepción sobre ella una vez te convertiste en mamá?

Cambió por completo. Antes de ser madre pensaba en tener un bebé casi como si fuera un muñeco para alimentar y cuidar. Pero no tuve nada en cuenta otras consideraciones, como por ejemplo que cambiarían en mi personalidad, el trabajo, la relación de pareja. Mi primera hija me absorbió a mí misma por completo de una forma que nunca imaginé: rechazaba la ayuda familiar, desconfiaba de todo el mundo y no era capaz de dejarla con nadie. Un caos de nuevos descubrimientos y sensaciones.

 

En ti, ¿qué cosas cambiaron a partir de que te convertiste en mamá?

Hay un dicho que cuenta que, cuando te conviertes en madre, te acostumbras a vivir con un trozo de tu corazón fuera de tu cuerpo. Antes del parto yo pensaba que esto era una cursilada, e incluso durante el primer año de vida de mi hija tampoco tuve esta sensación, porque a mí lo del instinto maternal tardó mucho en llegarme. No fue ver el positivo en el test de embarazo y querer desvivirme por mi criatura, no. Fue todo mucho más gradual. Pero sí que llegó ese día en el que realmente te olvidas de ti misma, de los intereses por tu bienestar y todo gira en torno a tus hijos. Ojo, que esto tampoco es nada saludable y 5 años después estoy intentando recuperar alguna parcela de privacidad para mí. Pero sí, lo más trascendental que me ocurrió fue el olvidarme de mí misma, de mi marido y de todo lo que no fueran los niños.

 

Tu misma te defines como mamá y blogger las 24 horas del día. ¿Cuéntanos cómo lo haces? ¿Cómo organizas tu día para poder hacerlo todo?

No soy ejemplo de organización precisamente y cada día me acuesto con la sensación de haber hecho pocas cosas, con baja intensidad y todas mal. Eso sí, cuando la niña empezó a ir al colegio ¡vi el futuro de otra manera! Pero a los 4 meses había nacido el segundo, que a demandante no hay quien le gane, así es que vuelta a empezar. Por eso me defino como mamá, blogger, autónoma y lo que sea, 24 horas al día, porque voy dando saltos de una actividad a otra de la mañana a la noche, o en medio de la madrugada. Siempre apagando fuegos, siempre usando minutos sueltos para hacer tareas que quizás necesitarían mucho más tiempo y mucha más concentración… Tengo una vida permanentemente a salto de mata.

 

¿Cuál es tu momento preferido para escribir? ¿Y si tuvieras que elegir una temática favorita, cuál sería?

Prefiero escribir por la mañana, lo más temprano posible porque es cuando estoy más despejada, la escritura me cunde más, los niños me interrumpen menos y todo suma. Los temas que más me gustan son los de puericultura, porque de tanto probar cacharritos se ha convertido casi en un hobby: conocer las novedades, los inventos alucinantes, los que me parecen una tontada tremenda… ¡Hay de todo! También sobre planes de ocio con niños, porque siempre tuvimos muy claro que queríamos seguir viajando, que con los peques podríamos seguir descubriendo mundo y por suerte, aunque con algunas modificaciones ¡lo hemos conseguido!

 

5) ¿Qué fue lo peor que te dijeron mientras planeaban ser padres? ¿Qué hiciste al respecto?

  • “Que la lactancia era cosa de gente antigua, con el tremendo avance que es el biberón” Pasé de este comentario, y aquí sigo después de 5 años y medio de lactancia ininterrumpida.
  • “Que ya vería como me tocasen niños que no duermen, que no comen” Los típicos comentarios de otros padres con más experiencia, que parece que hayan llegado al mundo para interrumpir la procreación de la especie con semejantes mensajes de ánimo.
  • El que se llevó la palma fue el de mi ex jefa. Al anunciar mi embarazo en el trabajo decidió que ya no era una persona de fiar: me quitaron las llaves del despacho, me trasladaron de lugar de trabajo, me excluyeron de las comidas y reuniones. Fue evidente que la conciliación sería imposible con ella. Y tras la baja de maternidad dejé mi puesto.

 

Tienes un libro entero para desdramatizar el embarazo, pero qué le dirías ahora mismo a quienes están planeando ser padres.

¡Que no se obsesionen leyendo! Lo mío es más un e-book* recopilatorio de las peculiaridades de un embarazo prácticamente asintomático, porque nadie me había contado que este tipo de preñez pudiese existir. Vamos, que yo nunca he estado tan bien físicamente como cuando he estado embarazada. Pero antes de vivirlo en primera persona, incluso meses antes de estar verdaderamente embarazada, ya estaba leyendo sobre lo divino y lo humano de la gestación, el parto, el post parto, la crianza. Tuve que dejarlo porque me volvía loca con tanta información y luego con una bebé que no cuadraba en los manuales. Con un poco de sentido común y adaptándose cada uno a su bebé y su familia, todos salimos adelante.

*Familia aquí os dejamos el link para que se animen y lo lean! https://amzn.to/2m2LvA2

 

¿Cómo desconectas de la rutina? ¿Cuáles son tus planes preferidos cuando tienes un ratito sólo para ti?

¿Desconectar? ¿Eso qué es y cuándo se vuelve a hacer? ¡Jajaja! Mis hijos es que no dan tregua: se acuestan tarde y madrugan, por lo que ni siquiera tenemos el típico ratito de desconexión de padres al final del día. Desde hace unos meses, lo único que consigo es salir 2-3 horas a la semana a intentar convertirme en runner (de momento sólo camino deprisa, porque este cuerpazo no está dotado para la carrera). Pero pocas veces consigo ese par de horas cada semana. Tampoco salimos solos, en plan pareja sin niños, ni viajamos sin ellos, así es que nuestra máxima aspiración es ver 20 minutos de televisión al final del día o refugiarnos por turnos en un cuarto de baño a leer o algo. ¡Qué poco glamour tenemos!

 

¿Cuáles son tus proyectos a futuro como mamá y como emprendedora?

Durante el próximo año no tengo nada claro, porque hasta que mi hijo pequeño no vaya al colegio sé que cualquier cosa grande queda fuera de mi alcance. Por suerte, he empezado a trabajar como Community Manager para otras marcas relacionadas con la maternidad y desde luego, me gustaría poder seguir con este camino de la generación de contenidos para otros. Como madre, sólo aspiro a que estos niños que tengo me duren eternamente y me crezcan de una forma razonablemente positiva. Nada de planes para ampliar la familia ni locuras de estas.

 

¿Qué consejo le darías a una mamá que quiere lanzarse con su blog?

Que lo haga por el puro deseo de compartir experiencias, conocimiento y de conectar con otras personas en su misma situación. Así he empezado yo todos y cada uno de los blogs que tengo, sin esperar nada a cambio, sin intereses ocultos más allá de estos y no me puedo quejar de la respuesta que he tenido. Esta obsesión por el SEO, los likes, los seguidores, el uso de bots, las compras fraudulentas en redes… Yo es que no las comprendo. En mi comunidad somos pocos pero creo que estamos bien avenidos, que me dan conversación sin pedir nada a cambio, yo no tengo que obligarles a nada, unos días cuento cosas que interesan más y otros menos, pero siempre con libertad para ambas partes. Eso sí, el camino legal es una carrera de fondo (muy, muy de fondo) que no da resultados inmediatos, pero se duerme divinamente con la conciencia tranquila (y eso que yo tengo muy pocas horas para dormir).

 

Hemos acabado con las preguntas… ahora dinos a quién invitarías a ser protagonista de nuestra sección de entrevistas…

 

Invito a @lanavedelbebe

 

Pues ya tenemos próxima parada 😉

 

Ya nos despedimos familia, con la alegría que nos aporta siempre hablar con las familias que comparten sus experiencias sin edulcorar, así nos damos cuenta que esto de ser padres es un camino que por momentos es llano y fluido, pero en otros las subidas y bajadas parecen nunca acabar. Además, nos ayuda a desdramatizar y saber que vamos en el tren de la adaptación permanente al cambio, no sólo nuestro sino de nuestros peques. Real y fantástico a la vez. ¡Hasta la próxima!

 

Arrivederci….